Templo Solar

La aparición de la V Dinastía de Manetón
se describía según aparece en un texto literario encontrado en el Papiro Westcar, una
colección incompleta de historias que probablemente se compilara durante el Reino
Medio y puesta por escrito algo después. El escenario donde transcurre es la corte del
rey Khufu, donde los príncipes reales entretienen a su quejoso padre con historias. La
narración del príncipe Hardjedef predice el nacimiento de unos trillizos, los futuros
reyes Userkaf, Sahura y Neferirkara, paridos por Radjedet, esposa de un sacerdote del
dios Ra en Sakhbu (en el delta), como resultado de su unión carnal con el dios sol.
Con pesar para Khufu, estos niños estaban destinados a reemplazar a sus propios
descendientes en el trono de Egipto. El comienzo de la nueva V Dinastía de Manetón
parece estar relacionado con un cambio importante en la religión egipcia y, como
muestra el Papiro Westcar, la división puede ser el reflejo de una tradición egipcia.
El primer rey de la nueva dinastía fue Userkaf (Horus Irmaet, 2494-2487 a.C.),
cuyo nombre sigue el mismo patrón que el del último (o quizá penúltimo) rey de la
IV Dinastía, Shepseskaf. Se ha sugerido que Userkaf era nieto de Djedefra; pero, si
bien es indudable la existencia de alguna relación familiar entre aquél y los soberanos
de la IV Dinastía, su naturaleza concreta es incierta. No sabemos nada de la historia
del reinado de Userkaf y no existen pruebas contemporáneas que apoyen la versión
de los acontecimientos proporcionada por el Papiro Westcar.
El más importante logro arquitectónico que conservamos de Userkaf es la
construcción de un templo dedicado específicamente al dios sol Ra. Fue el comienzo
de una moda, pues en los siguientes ochenta años seis de los siete primeros reyes de
la V Dinastía de Manetón (Userkaf, Sahura, Neferirkara, Raneferef Nyuserra y
Menkauhor) construyeron templos de este tipo. Conocemos los nombres de los
templos gracias a los títulos de los sacerdotes que sirvieron en ellos, pero hasta ahora
sólo se han encontrado y excavado dos, los de Userkaf y Nyuserra. El templo solar
construido por Userkaf se encuentra en Abusir, al norte de Sakkara (si bien las
excavaciones que se están llevando a cabo en la zona parecen confirmar que la
división entre Sakkara y Abusir se debe a los arqueólogos modernos y que en la
Antigüedad no se consideraba que existiera ninguna división entre ellas).
La pirámide de Userkaf se encuentra en Sakkara Norte, cerca de la esquina
noreste del recinto de Djoser. A juzgar por su pequeño tamaño (73,5 metros de lado y
49 metros de altura) y el método de construcción, mucho menos meticuloso, además
de por su tendencia a la improvisación (el templo principal de la pirámide se
encuentra, de forma inusual, dispuesto contra la cara meridional de la pirámide, quizá
para no interferir con una estructura ya existente) en esta época tuvo lugar una
importante reevaluacíón de la rígida monumentalidad anterior. Userkaf, cuyo reinado
duró sólo siete años, pudo haber subido al trono cuando ya era un hombre mayor.
La construcción de los templos solares fue el resultado del aumento gradual de la
importancia del dios sol. Ra se convirtió en lo más cercano que había en Egipto a un
dios estatal. Cada rey construyó un nuevo templo solar y su cercanía a los complejos
piramidales, además de su parecido en cuanto a sus elementos con los monumentos
funerarios reales, sugieren que se construyeron para la otra vida más que para la
presente. Un templo solar consistía en un templo del valle unido mediante una
calzada de acceso a un templo superior. El rasgo principal del templo superior era un
pedestal gigantesco con un obelisco, un símbolo del dios sol. En un patio abierto al
sol había un altar. En el de Userkaf, el primero de los templos solares construidos, no
había relieves, pero en el de Nyuserra eran muy abundantes. Por un lado enfatizaban
el papel del dios sol como dador definitivo de vida y fuerza impulsora de la
naturaleza y, por el otro, definían el papel del rey en el eterno ciclo de
acontecimientos al mostrar su periódica celebración de las fiestas Sed. Cerca se
construyó con adobe una gran réplica de una barca del dios sol. Por lo tanto, los
templos eran monumentos personales a la relación continua de cada rey con el dios
sol en la otra vida. Al igual que los complejos piramidales, los templos solares fueron
dotados de tierras, recibieron donaciones en especie en los días de fiesta y contaban
con su propio personal.