Reino de Kush

En el Reino de Kush , Rey de Kush es el nombre dado por las fuentes egipcias al soberano cuya capital se encontraba en Kerma. Los arqueólogos utilizan la palabra «kerma» como adjetivo
para describir la cultura de los kushitas y diferenciarla de otras culturas nubias
contemporáneas, como el Grupo C y la «pan-grave». Kerma se encuentra situada al
sur de la tercera catarata, en el extremo final de la ruta de los oasis y está siendo
excavada por Charles Bonnet, de la Universidad de Ginebra.

La gente de Kerma no produjo documentación escrita, pero sabemos que su
cultura, que encontramos en toda Nubia, se remonta al Reino Antiguo. El momento
de mayor poder del rey se sitúa durante el Período Kerma Clásico, que se
corresponde aproximadamente con el Segundo Período Intermedio. Es posible que
Kamose lograra reconquistar Buhen; pero sólo mucho después, durante la XVIII
Dinastía y tras al menos tres campañas más largas, la propia Kerma fue conquistada.
La destrucción subsiguiente fue tan completa que hoy día resulta difícil reconstruir la
ciudad tal cual fue durante los reinados de sus últimos soberanos independientes.

Sabemos que los grandes túmulos en los que se enterraba a los reyes albergaban
servidores sacrificados y grandes cantidades de provisiones, muchas de ellas
importadas del Alto Egipto, quizá los impuestos pagados por aquéllos que deseaban
dejar atrás Elefantina y continuar más al sur. Al menos hasta mediados de la XIII
Dinastía, el rey estuvo comerciando tanto con el Alto como con el Bajo Egipto, un
comercio administrado probablemente mediante los fuertes de las cataratas.

Los nubios de Kerma eran criadores de ganado y unos guerreros particularmente
reconocidos como arqueros. Los arcos y flechas de sus tumbas y las masivas
fortificaciones de Buhen, diseñadas para defenderse de los arqueros, confirman esta
reputación. El palacio del rey de Kerma era una enorme choza redonda situada dentro
de una empalizada. También había grandes lugares sagrados y edificios
administrativos. Un extenso programa de construcción y reconstrucción durante la
fase Kerma Clásico da fe de los inmensos recursos materiales y de mano de obra de
los cuales disponía el rey.

La presencia de nubios de Kerma en el ejército de Kamose y Ahmose es
innegable, pero no está claro si estaban allí de forma voluntaria o si fueron reclutados
por la fuerza durante la campaña de Kamose. Es posible que los nubios de Kerma
fueran una federación de tribus, de las cuales no todas aceptaban necesariamente la
autoridad del rey de Kerma y, con ella, la política de enemistad hacia los reyes
tebanos. A pesar de todo, cualquiera que fuera la política del rey, durante el Segundo
Período Intermedio el comercio floreció entre Kerma y Tebas.

Las personas y los bienes viajaban: quizá artesanos egipcios hacia Kerma y ciertamente nubios de Kerma hacia Egipto. Se han encontrado enterramientos de varias personas dispersos
entre Tebas y Abydos. En Tebas se halló un rico enterramiento intacto de época de
Kamose perteneciente a una mujer y a su hijo. Es completamente egipcio en su estilo
y la mujer lleva un regalo regio, «el oro del honor», un collar formado por muchos
pequeños anillos de oro. Junto a su sarcófago había una percha de la que colgaban
dentro de redes seis vasos de cerámica, de un estilo tan específico de la cultura
Kerma que se conoce como «cerámica Kerma». El oro unió a tebanos y nubios,
primero como aliados, pero finalmente y de forma inevitable como enemigos.