Papiros de Hekanakhte

Por una afortunada casualidad contamos con una colección de cartas del Reino
Medio que nos proporciona muchos detalles sobre la vida agrícola de esta época. Las
cartas se intercambiaron entre un anciano granjero llamado Hekanakhte y su familia,
durante todo el tiempo en que el primero estuvo ausente por cuestiones de negocios.
Si bien hasta hace poco se pensaba que este material databa del reinado de
Mentuhotep III, el hecho de que los papiros fueran encontrados asociados a cerámica
de comienzos de la XII Dinastía sugiere que, en realidad, se escribieron durante los
primeros años de Senusret I.

La personalidad de Hekanakhte impregna las cartas, repletas de secas órdenes a
sus hijos para que cumplieran sus deseos, para que dejaran de quejarse sobre las
magras raciones que les había concedido y para que fueran amables con su nueva
esposa. Las misivas nos proporcionan una visión muy íntima de la dinámica familiar
de la XII Dinastía, además de indicarnos algunos de los modos en que los granjeros
más ricos se las arreglaban para cumplir con sus compromisos y cosechas. Sugieren
que en los últimos años de Hekanakhte hubo una hambruna en Egipto, un fenómeno
que también queda implícito en las inscripciones de la aproximadamente
contemporánea tumba del nomarca Amenemhat en Beni Hassan (Tumba BH 2).

Los papeles de Hekanakhte incluyen una de las pocas cartas que se conservan de
una hija a su madre; un hallazgo que plantea la cuestión de hasta qué punto las
mujeres del Antiguo Egipto eran capaces de leer y escribir. Desgraciadamente, no es
una prueba definitiva, puesto que la mujer en cuestión puede haber dictado la carta a
un escriba masculino (como de hecho habrían hecho muchos corresponsales
analfabetos) y el estilo de la caligrafía tampoco proporciona ninguna pista. El resto de
referencias a escribas femeninas durante el Reino Medio sugieren, no obstante, que
fueron pocas las mujeres que estaban alfabetizadas en esa época.