Karnak se llamaba en egipcio ipet-sut, «La que enumera los lugares», o dicho de otro modo, el templo por excelencia que identifica y designa al conjunto de los lugares sagrados.  Las ruinas de Karnak cubren más de 100 hectáreas. Es el más vasto conjunto de
edificios sagrados del Antiguo Egipto. En el apogeo de su fortuna, Karnak empleaba a unas 80.000 personas, contaba con 65 aldeas, más de 2.000 km2 de tierra, una considerable cabaña de ganado y astilleros navales.

El templo era el corazón de una inmensa empresa cuya gestión confiaba el rey a un colegio de sumos sacerdotes. Faraón se hacía coronar en Karnak. Por la mañana, abandonaba su palacio para dirigirse al templo donde era purificado. Luego penetraba en una sala (cerca del obelisco de Hatsepsut) donde recibía las dos coronas. Se realizaba a continuación el rito del «ascenso real», es decir la iniciación a los grandes misterios. Después de que el nuevo faraón hubiese comulgado con Amon, era reconocido como tal por las
aclamaciones.

Tutmosis

Dos ejes, tres recintos y tres templos A primera vista, el gigantismo de Karnak abruma al visitante y nos preguntamos si la imbricación de unos monumentos en otros no será fruto del azar. En absoluto. Según el notable análisis del arquitecto Jean Lauffray, Karnak debe ser considerado como un ser vivo.  Karnak es un templo triple o, más bien, un conjunto de tres templos edificados
siguiendo dos grandes ejes, uno según el eje oeste-este, el otro, según el eje norte-sur. En el eje este-oeste, que corresponde al del curso solar, se despliega el gran templo de Amón, rodeado por su muralla y organizado de acuerdo con un esquema clásico: entrada monumental, gran patio, sala de columnas, sala de ofrendas, sala de la barca sagrada y sanctasanctórum. Seis pilonos aportan ritmo al inmenso edificio.

El templo de Amón no se limita a este eje. Tiene un desarrollo por su flanco derecho, hacia el sur. En este eje norte-sur, vía de las procesiones, se levantaron cuatro pilonos. La encrucijada de los dos ejes estaba marcada por los obeliscos que erigieron Tutmosis I y Tutmosis III, entre los pilonos tercero y cuarto. Al este del eje norte-sur, se encuentra el mayor lago sagrado de Egipto. Como puede comprenderse, es imposible describir Karnak en detalle traduciendo también los textos. No bastarían para ello varios gruesos volúmenes.

Del embarcadero parte una avenida de esfinges (124 en su origen, 40 en la actualidad) que conduce al primer pilono. Estas esfinges tienen cuerpo de león y cabeza de camero, animal sagrado de Amón. Entre sus patas delanteras, Faraón mantiene dos signos ankh, las «claves de la vida». Vasto cuadrilátero de 2.400 m, cuyos cuatro lados están orientados hacia los puntos cardinales, el recinto de Amón sólo se conserva parcialmente. Construido en ladrillos cocidos, alcanzando los 8 m de grosor, en él se abren ocho puertas, dos de ellas pilonos, la primera y la décima. Por sus ondulaciones, el muro simbolizaba las aguas primordiales que rodeaban el cerro sagrado sobre el cual se había edificado el gran templo.

El recorrido principal de Karnak lleva del primer pilono al sanctasanctórum. Este primer pilono, en realidad el último construido, es realmente monumental con sus 113 m de longitud y sus 15 m de grosor. No veremos ni escenas ni inscripciones. En las profundas ranuras se alojaban mástiles con oriflamas que proclamaban la presencia divina. Pasemos entre las dos torres del pilono y penetremos en el gran patio, el mayor que se conoce (103 x 84 m, n.º 3). A nuestra izquierda, un pequeño templo con tres capillas debido a Seti II (n.º 4) y que sirve para depositar las barcas de Amón, de su esposa Mut y de su hijo Khonsu.  El segundo pilono forma el fondo del gran patio. Le precedían dos colosos de Ramsés II, de los que sólo queda uno, muy dañado. En el antepilono y en
todas sus torres, vemos escenas de ofrendas.

Ptah

Karnak habría estado incompleto si no hubiese acogido a Ptah, señor de Menfis y dueño del Verbo creador cuyo templo posee un encanto particular. Probablemente fue creado durante el Imperio Medio, embellecido por Tutmosis III y ampliado en la época ptolemaica. Se accede a él siguiendo una avenida con cinco puertas, y se descubre un santuario formado por un pequeño patio y tres
capillas aún cubiertas. En uno de los muros del patio puede verse al sabio Imhotep, considerado como el fundador de todos los templos de Egipto. En la de la derecha hay una estatua de Sekhmet que consiguió escapar de la destrucción porque su magia era considerada especialmente temible. Esposa de Karnak y tres templos tebanos más (Tod, Medamud y Erment) formaban un inmenso ojo-udjat, el ojo completo de Horus, cuyas diversas partes permitían conocer las medidas del universo. ¿No serán las distintas partes de Karnak componentes de esa mirada divina construida sobre la tierra?

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