Durante el reinado del rey Esnefru (Hora Nebmaat, 2613-2589 a.C.), aún sin la Dinastía IV Egipto, este rey forma externa de la tumba real se transformó en pirámide verdadera. Esta modificación
podría considerarse una sencilla evolución arquitectónica si no fuera por otros
profundos cambios que tuvieron lugar al mismo tiempo. Al plano general se le
añadieron nuevos elementos y juntos pasaron a formar un complejo piramidal.

Al conjunto de edificios se le aplicó una nueva orientación (el eje principal era ahora de
este a oeste, mientras que anteriormente predominaba la dirección norte-sur). El
templo de la pirámide, que servía como centro del culto funerario, se construyó
contra la cara este de la pirámide (el de Djoser se sitúa en la cara norte). Está
conectado mediante una calzada de acceso con un templo del valle, próximo al límite
de la zona cultivada hacia el este, que proporcionaba una entrada monumental a todo
el complejo.

Cerca de la cara sur de la propia pirámide se situó una pequeña pirámide
satélite. Estas innovaciones arqueológicas podrían ser el resultado directo de cambios
en la doctrina relativa a la otra vida del rey. Parece que las antiguas creencias
estelares de tendencias astronómicas se fueron modificando con la incorporación de
ideas centradas en torno al dios sol Ra. Si bien faltan pruebas textuales, es probable
que ya por estas fechas las creencias relativas a Osiris estuvieran comenzando a
influir en los conceptos egipcios sobre la otra vida.

Esnefru

Esnefru, probablemente como resultado de unos planes fallidos más que por
elección, se construyó dos pirámides en Dashur, al sur de Sakkara. La primera es la
Pirámide Romboidal (al sur), cuyo ángulo fue modificado a dos tercios de la altura
total del edificio tras descubrirse defectos estructurales durante su construcción.

La otra es la Pirámide Roja (que recibe su nombre de los bloques de caliza utilizados en
su núcleo), donde fue enterrado Esnefru. Es posible que también se comenzara y se
completara hacia el final de su reinado una tercera estructura en Meidum, todavía
más al sur. Unos mil doscientos años después, los visitantes de la XVIII Dinastía que
fueron a verla dejaron muy claro en sus grafitos que pensaban que pertenecía a
Esnefru. Es posible que en principio fuera concebida como pirámide escalonada para
Huni (conocido más correctamente como Nysuteh y al que quizá también haya que
identificar con el Horus Qahedjet, 2637-2613 a.C.); pero una contribución tan
sustancial a la pirámide de su antecesor sería algo único en la historia de Egipto.

La posterior reputación de Esnefru como un soberano benigno puede que se deba a la
etimología de su nombre, pues esnefer puede traducirse como «hacer bello».

Reino Antiguo

El volumen de los materiales implicados en las actividades constructoras de
Esnefru es mayor que el de cualquier otro soberano del Reino Antiguo. El Canon de
Turín sitúa la duración de su reinado en veinticuatro años, si bien los grafitos de los
canteros encontrados en el interior de su pirámide septentrional (la última) en Dashur
parecen sugerir un reinado más largo. El problema se podría resolver con facilidad si
se pudiera demostrar que las ocasiones epónimas del censo utilizadas para fechar (el
año era el del «enésimo censo» o el año «posterior al enésimo censo»), que durante el
Dinástico Temprano se sabe que tenían lugar bianualmente de forma regular, se
habían vuelto más frecuentes (menos regulares).

El sistema de datación contemporáneo probablemente requiriera la existencia de anales o registros similares, a los que uno podía recurrir para poder calcular las fechas con exactitud.

Principios de la Dinastía IV Egipto

Manetón comienza una nueva dinastía, la Dinastía IV Egipto, con Esnefru. Parece que de nuevo
los cambios arquitectónicos proporcionan un criterio para la división dinástica. La
perfección en el diseño y construcción de pirámides alcanzó su cénit durante el
reinado del hijo y sucesor de Esnefru, Khufu (el Keops de Heródoto, Horus Medjedu,
2589-2566 a.C.), cuyo nombre completo era Khnumkhufu, que significa «el dios
Khnum me protege». Khnum era el dios local de Elefantina, cerca de la primera
catarata del Nilo, pero el motivo del nombre del rey se desconoce. La información
sobre el reinado y el propio rey es notablemente exigua. Cuando subió al trono debía
de ser un hombre de mediana edad, pero esto no afectó a los planes de su grandioso
monumento funerario. La Gran Pirámide de Guiza, con una planta cuadrada de 230
metros de lado y una altura de 146,5 metros, es la pirámide más grande de Egipto.

Ritos funerarios egipcios

La cámara funeraria está situada, de forma inusual, en el corazón del edificio y no a nivel
del suelo o bajo tierra. Antiguamente se pensaba que el plano se modificó en el
transcurso de la construcción, pero actualmente se considera que el diseño de la
superestructura pudo haber sido previsto tal cual está desde un principio. La cifra que
se suele mencionar siempre, de 2.300.000 bloques de piedra con un peso medio de
2,5 toneladas utilizados en la construcción, es aproximada, pero es posible que no se
aleje mucho de la realidad. Originalmente, los templos del valle y de la pirámide, así
como la calzada de acceso, estaban decorados con escenas en bajorrelieve que
transmitían las ideas de la monarquía egipcia y recogían de forma anticipada ciertos
acontecimientos que el rey esperaba disfrutar en la otra vida, como las fiestas Sed. Desafortunadamente, los relieves se han perdido casi por completo.

Reyes egipcios

En una zanja cerca de la cara sur de la pirámide se descubrió un barco
desmontado de casi 43,4 metros de eslora construido principalmente con madera de
cedro, que fue excavado y montado con éxito. Otro barco semejante reposa en una
zanja similar cercana, pero no está tan bien conservado. Parece probable que
estuvieran pensados para que el rey difunto los utilizara en su viaje por el cielo en
compañía de los dioses. Dos zanjas más grandes con forma de barco se excavaron en
la roca en la cara este de la pirámide y una quinta cerca del extremo superior de la
calzada de acceso.

Pirámides egipcias

Tres pirámides que albergaron los enterramientos de las reinas de Khufu se
alinean al este de la pirámide. También frente a la cara oriental del monumento se
encontró un caché con objetos pertenecientes a la madre de Khufu, Hetepheres.
Estaba intacto y contaba con ejemplos notables de mobiliario, pero no guardaba con
el cuerpo de Hetepheres. Es probable que cerca de los templos del valle de la mayoría
de las pirámides se desarrollara un asentamiento donde residieron los sacerdotes y
artesanos relacionados con el culto del rey. El templo del valle de Khufu se encuentra
situado bajo las casas del moderno y densamente habitado poblado de Nazlet el
Simman, bajo la meseta desértica, pero las condiciones existentes hacen muy
complicada su excavación completa.

Khufu

El responsable final de la conclusión del proyecto antes del final de los veintitrés
años de reinado de Khufu fue el visir Hemiunu, enterrado en una inmensa mastaba
en el cementerio situado al oeste de la pirámide de su señor. El padre de Hemiunu, el
príncipe Nefermaat, fue visir del rey Esnefru y pudo haber organizado la construcción
de las pirámides de su soberano. Los dos linajes familiares, el de los reyes y el de los
visires, discurren paralelos durante al menos dos generaciones. La datación de la
pirámide y su función como tumba es indudable, a pesar de que el cuerpo del rey y
todo su ajuar funerario fueran víctimas de los ladrones de tumbas y hayan
desaparecido sin dejar rastro. No obstante, su enorme tamaño, las sorprendentes
propiedades matemáticas de su diseño y la perfección y precisión de su construcción
siguen generando explicaciones acíentíficas. Es probable que fuera la escala de la
pirámide la que contribuyera a la posterior reputación de Khufu como un déspota sin
corazón, como se da a entender en la literatura egipcia y recogió Heródoto.

Reinados de Egipto

Los largos reinados de Huni, Esnefru y Khufu y el elevado número de hijos que
tuvieron cada uno complicó la sucesión. Uno de ellos, Hardjedef, hijo de Khufu, se
conoce por varias fuentes egipcias. Su tumba ha sido localizada en Guiza, al este de
la pirámide de su padre. Hardjedef consiguió fama de hombre sabio y es el supuesto
autor de una obra literaria conocida como Las instrucciones de Hardjedef, que
continuó no solo en la Dinastía IV Egipto siendo leída y transmitida en papiro sino tambien durante el resto de la historia egipcia.
Kawab, el hijo mayor de Khufu y su reina principal, Meritites, murió antes que su
padre, de modo que el trono pasó a otro de los hijos de Khufu, probablemente habido
con una reina secundaria.

La pirámide del sucesor inmediato de Khufu, Djedefra (Horus Kheper, 2566-2558
a.C.), fue comenzada en Abu Rowash, al noroeste de Guiza. Otra pirámide, en Zawiet
el Aryan, al sur de Guiza, pertenece a un rey cuyo nombre, si bien aparece varias
veces en los grafitos de los canteros, sigue siendo incierto (se han sugerido lecturas
como Nebka, Baka, Khnumka,Wehemka y otras). Se discute incluso su lugar en la Dinastía IV Egipto. Djedefra fue el primero en utilizar el epíteto «hijo del dios Ra» e incorporar
un nombre de Ra al suyo. Ambas pirámides se abandonaron en las primeras etapas de
su construcción, si bien parece que las dos se utilizaron para enterrar a sus
propietarios.

Khafra

El rey Khafra (el Kefren de Heródoto, HorusWeserib, 2558-2532 a.C.), cuyo
nombre puede leerse también como Rakhaef, era otro hijo de Khufu. Él y su hijo
Menkaura (el Micerinos de Heródoto, Horus Kakhet, 2532-2503 a.C.) construyeron
sus pirámides en Guiza. Su planta, dimensiones y materiales difieren de las de Khufu
y muestran el desarrollo de las ideas asociadas a este tipo de monumento. La planta
(214,5 metros de lado) y la altura (143,5 metros) de la pirámide de Khafra la
convierten en la segunda más grande de Egipto y gracias a una cuidadosa selección
de su emplazamiento, en un terreno ligeramente más elevado que la de Khufu, parece
del mismo tamaño que ésta.

El complejo piramidal de Khafra cuenta con un rasgo que no se repite en ningún
otro, una inmensa estatua guardiana situada al norte del templo del valle, cerca de la
calzada de acceso que conduce hasta el templo funerario y la pirámide. Se trata de un
león tendido y con cabeza humana que hoy conocemos como la Gran Esfinge (un
término griego que puede derivar de la frase egipcia shesep-ankh, «imagen viva»).
Sus dimensiones, unos 72 metros de largo y 20 metros de altura, la convierten en la
estatua de mayor tamaño del mundo antiguo.

Pirámide de Guiza

La Gran Esfinge de Guiza no fue adorada por
derecho propio hasta comienzos de la XVIII Dinastía, cuando pasó a ser considerada
una forma local del dios Horus (Horemakhet, en griego Harmakis, Horus del
Horizonte). Delante de ella, si bien sin conexión aparente entre ambos, había un
edificio construido con una planta inusual y un patio abierto que se ha interpretado
como un templo solar. La denominación «hijo de Ra» se convirtió en esta época en
una parte estándar del título real y tanto Khafra como Menkaura siguieron el ejemplo
de Djedefra de incorporar el nombre del dios sol al suyo propio.

La pirámide de Menkaura muestra un amplio uso del granito, un material de
construcción más prestigioso que la caliza, pero fue construida a una escala menor
(105 metros de lado y 65,5 metros de altura), lo que sugiere que para entonces había
desaparecido el ansia por las grandes alturas. Es una precursora de las pirámides de la
V y la Dinastía IV Egipto, más pequeñas y construidas de forma menos concienzuda. Las
pirámides de Guiza presentan una clara relación con respecto a la distribución del
espacio en la meseta, pero se trata más del resultado de las técnicas utilizadas al
topografiar el lugar por primera vez que de un plan general concebido desde un
principio. Es poco probable que la teoría según la cual la posición de las pirámides de
Guiza refleja la de las estrellas de la constelación de Orion sea correcta.

Mastabas

Aparentemente, el complejo piramidal de Menkaura fue completado de forma
apresurada por su hijo y sucesor, Shepseskaf (Horus Shepseskhet, 2503-2498 a.C.).
Fue el único soberano del Reino Antiguo en abandonar la forma piramidal,
construyéndose en cambio en Saqqara Sur una inmensa mastaba en forma de
sarcófago, cuya base medía 100 X 72 metros. El monumento se conoce como
Mastabat el Faraun. Khentkawes, probablemente reina de Menkaura, posee una
tumba similar en Giza, pero en Abusir también se construyó un complejo piramidal
para ella.

El significado del abandono por parte de Shepseskaf de la forma
piramidal en favor de una tumba con forma de mastaba se nos escapa, pero resulta
tentador considerarlo como un signo de duda religiosa, cuando no de crisis. El Canon
de Turín incluye un reinado de dos años después de Shepseskaf; pero el nombre del
rey se ha perdido (quizá sea el Tamftis de Manetón) y todavía no ha sido posible
confirmarlo. Parece, por lo tanto, que todos los reyes de la Dinastía IV Egipto fueron
descendientes de Esnefru. La idea de que el hijo enterraba a su padre y lo sucedía era
ubicua en Egipto, pero no era una condición imprescindible para la sucesión real y no
confería automáticamente el derecho a ella.

Muro blanco

La localización concreta del Muro Blanco (Ineb-hedj), la capital de Egipto, que la
tradición afirma que fue fundada por el rey Menes al comienzo de la historia egipcia,
todavía no se ha encontrado. Pudo haber estado cerca del moderno poblado de
Abusir, en el valle del Nilo, aproximadamente al noreste de la pirámide de Djoser.
Las razones para la elección de Zawiet el Aryan, Meidum, Dahshur, Saqqara, Gizeh y
Abu Rowash como emplazamiento de las pirámides de la III y la Dinastía IV Egipto no están
claras. La localización de los palacios reales y la disponibilidad de un sitio adecuado
para la construcción cerca de la pirámide de su predecesor pueden haber tenido algo
que ver en la decisión.