Comercio en el antiguo Egipto

Unos cuantos fragmentos de cerámica minoica hallados en la fase de la XII
Dinastía de Lahun nos indican la existencia de contactos comerciales entre el Egipto
del Reino Medio y el Egeo, además de la tapa de una píxide y fragmentos de
cerámica egipcia local que imitan tipos minoicos. No obstante, como estas cerámicas
aparecieron en depósitos de desecho, es difícil estar seguros de su contexto
estratigráfico original. Curiosamente, parecen haber sido recipientes comunes
utilizados por los trabajadores (más que productos importados de lujo), lo que quizá
sea un indicio de la presencia de trabajadores extranjeros procedentes de Creta entre
la población de la ciudad. En la XII Dinastía hay algunos depósitos de fragmentos de
«cerámica Kamares» en yacimientos como Lahun, El Haraga y Abydos y en una
tumba de la misma época situada tan al sur como Elefantina.

Numerosos hallazgos de este tipo revelan la existencia de una red mediterránea de intercambio artístico e iconográfico: hay objetos con motivos egipcios en lugares muy remotos, como los
escarabeos dedicatorios de arcilla ofrecidos en los santuarios de las cimas de las
montañas de varios lugares de Creta. Los vasos de piedra egipcios también llegaron a
la isla, donde su estilo fue imitado por los artesanos minoicos. Si bien estas
imitaciones locales de estilos e iconografía egipcia proceden a menudo de contextos
sin datar, no por ello dejan de ser importantes, puesto que sugieren un contacto
frecuente que llevó al intercambio de ideas tanto como de materiales y productos.

En Lahun y Lisht también existen pruebas tempranas de la característica cerámica
de Tell el Yahudiya (véase el capítulo 8), formada por jarras que quizá contuvieran en
tiempos aceite de Oriente Próximo. Los reyes egipcios promovieron activamente las
importaciones de madera, aceite, vino, plata y quizá marfil desde Siria-Palestina. En
el resto de Egipto también se han producido hallazgos ocasionales de cerámica, tanto
chipriota como minoica. Bienes egipcios, como escarabeos, estatuas, joyas e incluso
varias esfinges, se han encontrado en lugares tan lejanos como Biblos, Ras Shamra y
Creta. A través de Siria se estableció contacto con Chipre y Babilonia, pero muy poco
de este material procede de contextos fechados adecuadamente.

El aumento de los contactos con Oriente Próximo y Medio viene sugerido por el
hecho de que en Lahun las pesas asiáticas sobrepasan en número a las egipcias.
Además, uno de los hallazgos más ricos del Reino Medio es una colección de objetos
de oro y plata asiáticos (quizá minoicos), descubierta en cuatro joyeros de bronce
debajo del templo de Montu en Tod. Del mismo modo, Pierre Montet encontró un
tesoro formado por mil objetos egipcios enterrado en una jarra en la ciudad siria de
Biblos, con joyas muy semejantes a las de los «tesoros» de las tumbas de las
princesas de la XII Dinastía en la necrópolis de Lahun. Neferhotep y otros soberanos
egipcios fueron reconocidos como señores por los gobernantes de Biblos, quienes no
sólo copiaron las insignias y títulos egipcios, sino que también imitaron las
inscripciones jeroglíficas faraónicas.

También hubo estrechos contactos con zonas al sur de Egipto. Aparte de sus
actividades en Nubia, muchos de los soberanos del Reino Medio, sobre todo
Mentuhotep III y Senusret I, mantuvieron lazos comerciales con la región africana del
Punt (situada probablemente en algún lugar próximo a la moderna Eritrea). En el
extremo oriental de Wadi Gawasis, en la costa del mar Rojo (a escasa distancia de la
moderna Quseir), se ha descubierto el puerto de Sawaw, de la XII Dinastía; mientras
que varias estelas inscritas encontradas a lo largo del wadi y en el propio puerto
proporcionan documentación sobre los viajes al Punt durante la XII Dinastía.