Hacia finales del siglo XX se incrementó ostensiblemente el estudio de la
cerámica egipcia, tanto en la cantidad de fragmentos de cerámica analizados
(procedentes de una amplia variedad de yacimientos de distintos tipos) como en
términos de la panoplia de técnicas científicas utilizadas para extraer información de
los fragmentos. Como era de esperar, semejante mejora en nuestra comprensión de
este prolífico aspecto de la cultura material tuvo un gran impacto en el marco
cronológico. La excavación de parte de la ciudad de Menfis (el yacimiento de Kom
Rabia) en la década de 1980 es un buen ejemplo del modo en que sistemas más
sofisticados de abordar el estudio de la cerámica han permitido comprender mejor el
proceso general del cambio cultural.

Recipientes de la cerámica egipcia

Los recipientes cerámicos pueden ordenarse atendiendo a su fecha relativa
recurriendo a técnicas tradicionales, como la seriación del material de un cementerio
y el análisis de grandes cantidades de material estratificado en yacimientos
domésticos o religiosos; pero también se les puede atribuir una fecha absoluta
bastante precisa, ya sea mediante el sistema tradicional de su asociación con material
inscrito o artístico (sobre todo en tumbas) o mediante el uso de técnicas científicas
como la datación por termoluminiscencia. Algunos especialistas han comenzado a
estudiar el modo en que se modificaron con el paso del tiempo la forma y la pasta de
la cerámica egipcia .

Reino Antiguo

Así, por ejemplo, la forma de los moldes de la cerámica egipcia de pan sufrió un cambio
dramático a finales del Reino Antiguo, pero todavía no está claro si la fuente de este
cambio se encuentra en la esfera social, económica o técnica de la vida o si se trató
sencillamente de un cambio de «moda». Este tipo de estudios demuestran que los
procesos de cambio en la cultura material tienen lugar como resultado de una amplia
variedad de razones, de las cuales sólo algunas están relacionadas con los cambios
políticos, que son los que tienden a dominar la visión tradicional de la historia egipcia. Esto tampoco significa negar las muchas conexiones existentes entre los
cambios políticos y los culturales, como puede ser la relación existente entre la
producción centralizada de cerámica durante el Reino Antiguo y el resurgir de los
tipos locales de cerámica durante el más fragmentado políticamente Primer Período Intermedio (seguido por la renovada homogeneización de la cerámica durante la más
unificada XII Dinastía).

Historia egipcia

Al estudiar ciertas fases de la historia egipcia y de la cerámica egipcia , como la aparición del Estado unificado a comienzos del Período Faraónico o el declive y desaparición del Reino
Antiguo, para poder explicar repentinos cambios políticos importantes, los
especialistas han examinado en ocasiones numerosos factores medioambientales y
culturales. Sin embargo, uno de los problemas que presenta esta atención selectiva a
las tendencias históricas no políticas, es el hecho de que como seguimos sabiendo
muy poco sobre los cambios medioambientales y culturales producidos durante los
períodos de estabilidad y prosperidad, como los Reinos Antiguo y Medio, es mucho
más difícil interpretar estos factores cuando se trata de una época de crisis política.
Los cada vez más abundantes estudios sobre recipientes de cerámica y otros objetos
comunes (además de factores medioambientales como el clima y la agricultura) están
comenzando a sentar las bases para unas versiones más generales de la historia egipcia, en las cuales la narración política se considera dentro del contexto de los
procesos de cambio cultural a largo plazo.