Amenemhat II

Una serie de registros oficiales (conocidos como genut o «libros de días»)
conservados de forma parcial en el templo de Tod nos proporcionan más información
sobre los acontecimientos históricos de la XII Dinastía. Las dedicatorias del rey en
los edificios también contienen elementos de estos anales; el Papiro Berlín 3029, por
ejemplo, describe el proceso mediante el cual el rey fundaba un nuevo edificio. Se
trata de algunos de los textos más útiles para comprender el mundo del día a día en el
palacio egipcio.

Además, en 1974 la Organización de Antigüedades Egipcias
descubrió en Mit Rahina (la antigua Menfis) una de las inscripciones genut más
importantes. Si bien la inscripción menciona a Senusret I, claramente pertenece al
reinado de su hijo, Nubkaura Amenemhat II (c. 1911-1877 a.C.). Estos anales ofrecen
información muy detallada sobre las donaciones realizadas a varios templos, listas de
estatuas y edificios, informes sobre expediciones comerciales y militares y de
actividades reales como la caza. Es indudable que se trata del texto más importante de
Amenemhat II, aunque también menciona a otros monarcas de la XII Dinastía; pero
más importante aún es que nos informa de que la superficial «paz» que se dice que
existía entre Asia y Egipto en esta época era sólo selectiva, pues existían varios
tratados entre Egipto y ciudades levantinas. Las referencias de Heródoto a guerras
asiáticas y a la actitud contemporizadora mantenida por Senusret respecto a los
asiáticos (Historias, 2, 106) están, por lo tanto, más cercanas a la realidad política de
lo que han tendido a creer los lectores modernos.


Las pinturas murales de la tumba del nomarca Khnumhotep en Beni Hassan
(BH3) muestran la visita de un jefe beduino llamado Abisha, unos contactos asiáticos
que confirman numerosas estatuillas y escarabeos egipcios encontrados en ciudades
de Oriente Próximo. Desde hacía mucho se mantenía un comercio constante con el
puerto sirio de Biblos, donde los gobernantes nativos escribían cortas inscripciones
en jeroglíficos, ostentaban los títulos egipcios de conde y príncipe hereditario,
mencionaban a los dioses egipcios y adquirían estatuaria regia y privada egipcia.
Además, los ya mencionados anales de Amenemhat II en Mit Rahina identifican la
ciudad siria meridional de Tunip como un socio comercial egipcio. Otros contactos
sirios parecen haber sido más bien bélicos.

Los anales mencionan un pequeño grupo
de egipcios que penetró en territorio beduino (probablemente una región del Sinaí)
para «despedazar la tierra» y hubo dos operaciones más contra ciudades amuralladas
anónimas. Las víctimas son descritas como aamu (asiáticos) y se dice que 1.554 de
ellos fueron capturados como prisioneros. Estas elevadas cifras de cautivos
extranjeros pueden muy bien explicar las extensas listas de esclavos asiáticos que
trabajaban en las casas de Tebas en épocas posteriores. En esta época también hubo
campañas en el sur; así, la «autobiografía» de Amenemhat en Beni Hassan menciona
que participó en una expedición a Kush (Alta Nubia) y que el reino africano de Punt
fue visitado por Khentykhetaywer, funcionario del rey, en el vigésimo octavo año de
Amenemhat II.


Al contrario que muchos soberanos de la XII Dinastía, Amenemhat II no parece
haber sido un constructor prolífico, si bien esta impresión puede ser en parte
resultado de los saqueos posteriores. Su complejo piramidal, la llamada Pirámide
Blanca de Dashur (pobremente conservada y todavía sin excavar en profundidad), es
único en el sentido de que está situado sobre una plataforma. Sus hijas fueron
enterradas en el patio anterior y una reina llamada Keminebu también fue inhumada
en el interior del complejo. Durante mucho tiempo se creyó que Kemunebu fue la
esposa de Amenemhat, pero hoy se sabe, gracias a su nombre y al estilo de sus
inscripciones, que en realidad se trata de una reina de la XIII Dinastía.